El problema que resuelve

Durante décadas, la impresión de corrugado fue un cuello de botella: las corrugadoras producen a alta velocidad, pero la impresión flexográfica post-print requería setup, planchas y tiradas mínimas. El resultado era inventario de cajas impresas, obsolescencia y dificultad para atender pedidos cortos rentablemente.

¿Cómo funciona el single-pass?

En single-pass, una barra fija de cabezales inkjet cubre todo el ancho del sustrato. El cartón corrugado se desplaza a alta velocidad por debajo de esa barra, recibiendo todos los colores (CMYK + opcionales) de forma simultánea en un solo paso. La velocidad real varía entre 50 y 100 metros por minuto según el modelo, la cobertura de tinta y la calidad de impresión requerida.

¿Por qué revoluciona la industria?

Velocidad: equiparable a la producción de la corrugadora, eliminando el desbalance productivo.
Sin planchas: cambio de trabajo instantáneo, sin costo de fotopolímeros.
Tirajes de 1: cada caja puede ser diferente sin impacto en costo unitario.
Personalización masiva: packaging con datos variables, versiones regionales, campañas y e-commerce.
Menor inventario: se imprime bajo demanda, reduciendo stock impreso y obsolescencia.

¿Qué equipos usan single-pass?

Los principales fabricantes de single-pass para corrugado incluyen EFI (Nozomi), HP (PageWide C500), Durst (P5 350 HS), Barberan, Hanway (ELITE 2504, Glory 2504) y Xintiar, entre otros. En el segmento chino hay opciones de menor costo con cabezales Kyocera, Ricoh o Epson.

¿Cuándo conviene?

Single-pass conviene cuando la planta procesa más de 500 cajas por hora con variedad de diseños, cuando tiene clientes de e-commerce o retail que piden versiones múltiples, o cuando quiere capturar el segmento de tirajes cortos que hoy se va a competidores digitales.